

Una de las desventajas de la medicina actual es que al curar un padecimiento puede provocar algún daño, por otro lado, por ejemplo, siempre hemos escuchado de los doctores la recomendación: “tomar el medicamento con los alimentos” y también hemos presenciado lo fuerte que resultan las radio y quimioterapias; esa falta de “precisión” o de direccionalidad poco a poco se ha ido afinando, con el paso del tiempo, los tratamientos se vuelven más eficientes y menos agresivos. En un vistazo al futuro podríamos ver que las enfermedades se tratarán de manera puntual en un proceso limpio y rápido donde se “sacará” del cuerpo la enfermedad sin dañar nada alrededor; la nanotecnología tiene avances muy interesantes en estas ramas y complementando esto, la medicina genómica también gana terreno en la época actual. Esta disciplina se encarga de hacer diseños médicos en los tratamientos tomando en cuenta las características de la persona a tratar de manera individual así como el estudio a nivel molecular de la enfermedad en cuestión; esto significa que la dosis y la forma de administración de los fármacos es totalmente personalizada y los daños colaterales minimizados.
El constante cambio de la Tierra y de cada elemento que en ella habita, hace que aparezcan nuevas enfermedades, las condiciones externas y los medios en los cuales se desenvuelven las especies también crean nuevas situaciones peligrosas, como por ejemplo, la contaminación atmosférica, la tala inmoderada y la basura de los mares; en un mundo ideal todos tendríamos que vivir en total armonía, viviendo de todo lo que la naturaleza nos ofrece de manera directa, salir a buscar nuestro alimento y respetar a cada especie en el lugar que le corresponde. Hoy, en una vida moderna por lo menos deberíamos conservar ese respeto hacia lo que ya tenemos ganado sin siquiera haber hecho algo para obtenerlo.
Los orangutanes de Borneo y los habitantes de zonas aledañas tienen algo en común, usan esta planta para las mismas molestias; las propiedades curativas de la “Dracaena cantleyi” están comprobadas, la cuestión es: ¿Cuál especie le enseñó a cuál a usar la planta? Pudo haber sido una experiencia independiente de cada una o simplemente la imitación; como sea, la sabiduría de la naturaleza es la que habla y vuelve a colocar todo en el lugar que corresponde.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario